El análisis de los organismos presentes en los intersticios de los fondos arenosos (infauna) constituye una herramienta fiable para establecer el grado de calidad ambiental una zona. Para el estudio de la comunidad macrofaunal de los fondos blandos dentro del banco de ensayos se recolectaron un total de 32 muestras de sedimento.

Se contabilizaron un total de 3.201 ejemplares de 13 grupos taxonómicos que correspondieron a 237 especies. De estas 237 especies, 119 especies no están citadas en Canarias según La Lista de Especies Marinas de Canarias (algas, hongos, plantas y animales) de la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias.  El taxón más abundante fue el poliqueto Eunice vittata con 348 ejemplares (11% de la abundancia total). Otras especies con densidades importantes fueron los poliquetos Aponuphis bilineata (268 individuos, 8%) y Amphicteis gunneri (259 ejemplares, 8%). Por otro lado, 70 especies estuvieron representadas por un único ejemplar.

El grupo taxonómico más abundante fueron los poliquetos que conformaron el 65,8% de la densidad total. Otro grupo importante en términos de abundancia fueron los anfípodos con el 21,6% de la densidad total. Por el contrario, el grupo taxonómico peor representado fueron los estomatópodos con un único ejemplar.

Adicionalmente se ha utilizado el índice AMBI (Azti Marine Biotic Index) (Borja et al. 2000) para clasificar los fondos blandos según su grado de perturbación o contaminación en función de la comunidad infaunal presente en ellos, dando así una idea del estado de salud del ecosistema.

El índice AMBI está basado en las proporciones de cinco grupos ecológicos:

  • Grupo I (GI): Especies muy sensibles al enriquecimiento orgánico y sólo presentes en condiciones sin ningún tipo de perturbación (estado inicial). Incluye a carnívoros especializados y algunos depositívoros tubícolas.
  • Grupo II (GII): Especies siempre presentes en bajas densidades, constantes a lo largo de todo el año. Corresponden al estado inicial, no alterado del ecosistema y están representadas principalmente por suspensívoros y, en menor medida, por carnívoros selectivos y carroñeros.
  • Grupo III (GIII): Especies tolerantes a un incremento de materia orgánica en el sedimento, presentes en condiciones normales pero sus poblaciones se ven favorecidas por el enriquecimiento orgánico. Representadas principalmente por depositívoros superficiales.
  • Grupo IV (GIV): Conforman el “segundo orden” de especies oportunistas, presentes en ecosistemas desequilibrados. Está formado por depositívoros no superficiales.
  • Grupo V (GV): Conforman el “primer orden” de especies oportunistas, típicas de ecosistemas muy alterados. Caracterizado por especies depositívoras, que proliferan en sedimentos con bajas concentraciones de oxígeno.

El índice AMBI se calcula en cada uno de los puntos de muestreo de sedimentos considerando la abundancia relativa de cada uno de los grupos ecológicos y aplicando la siguiente formula:

AMBI = {(0 x % GI) + (1,5 x % GII) + (3 x % GIII) + (4,5 x % GIV) + (6 + % GV)}/100

Según el valor del índice AMBI se puede determinar el grupo ecológico dominante, el estado general de la comunidad, la existencia o no de perturbación ambiental y el estatus ecológico del ecosistema (Borja et al., 2005)

En la siguiente figura se muestran las proporciones de los grupos obtenidos en cada punto de muestreo del banco de ensayos y el valor del índice AMBI correspondiente. De esta evaluación se puede concluir que el entorno del banco de ensayos, con un AMBI promedio de 1,391, se encuentra en un buen estado ecológico. 

Referencias

  • Borja, Á., J. Franco & V. Pérez. 2000. A marine biotic index to establish the ecological quality of soft-bottom benthos within European estuarine and coastal environments. Marine Pollution Bulletin, 40 (2): 1100-1114.
  • Muxika, I., A. Borja, W. Bonne, 2005. The suitability of the marine biotic index (AMBI) to new impact sources along European coasts. Ecological Indicators, 5: 19-31.